Fractura por estrés en deportistas: síntomas, causas y tratamiento
La fractura por estrés en deportistas es una lesión ósea que aparece por sobrecarga repetitiva, especialmente cuando el hueso recibe impactos frecuentes sin tener suficiente tiempo para recuperarse.
Es más común en personas que practican running, fútbol, atletismo, básquet, crossfit u otras actividades con saltos, cambios de ritmo o aumento brusco del entrenamiento.
En Sports Medicine Lima evaluamos este tipo de lesiones para identificar la zona afectada, determinar la gravedad y orientar un tratamiento que permita recuperar la actividad física de forma progresiva.
¿Qué es una fractura por estrés?
A diferencia de una fractura causada por un golpe fuerte, la fractura por estrés suele aparecer de manera progresiva.
El hueso recibe pequeñas cargas repetitivas y, cuando no tiene suficiente tiempo para adaptarse, pueden generarse microlesiones.
Las zonas más frecuentes incluyen:
- Metatarsianos del pie.
- Tibia.
- Peroné.
- Huesos del tobillo.
- Fémur en algunos casos.
Por eso es una lesión común en deportistas que corren, saltan o entrenan con alta frecuencia.
¿Por qué aparece en deportistas?
Existen diferentes factores que pueden favorecer una fractura por estrés.
Entre los más frecuentes se encuentran:
- Aumentar demasiado rápido la intensidad del entrenamiento.
- Incrementar kilómetros o sesiones sin recuperación suficiente.
- Cambiar de superficie de entrenamiento.
- Utilizar calzado inadecuado.
- Entrenar con fatiga acumulada.
- Presentar alteraciones en la pisada o biomecánica.
- Retomar el deporte demasiado rápido después de una pausa.
El problema suele aparecer cuando la carga supera la capacidad del hueso para recuperarse.
¿Cuáles son los síntomas de una fractura por estrés?
El síntoma más frecuente es un dolor localizado que inicialmente aparece durante el ejercicio.
Con el tiempo, la molestia puede empezar a presentarse antes, durar más después del entrenamiento e incluso aparecer durante actividades cotidianas.
También pueden presentarse:
- Dolor al apoyar.
- Sensibilidad al tocar un punto específico.
- Inflamación localizada.
- Molestia al correr o saltar.
- Disminución del rendimiento.
- Dolor que aumenta progresivamente con la actividad.
Cuando el dolor no mejora con reposo relativo, conviene realizar una evaluación.
¿Cómo se diagnostica una fractura por estrés?
El diagnóstico comienza con una evaluación clínica y conociendo cómo apareció el dolor, qué deporte practica el paciente y si recientemente aumentó su carga de entrenamiento.
Una radiografía puede ser útil, aunque algunas fracturas por estrés pueden no ser visibles en sus etapas iniciales.
Dependiendo de los síntomas y de la zona afectada, pueden considerarse otros estudios como la resonancia magnética para observar cambios en el hueso con mayor detalle.
En Sports Medicine Lima, los estudios se solicitan según los hallazgos clínicos y las características de cada lesión.
Tratamiento y regreso al deporte
El tratamiento depende de la localización de la fractura, su gravedad y el nivel de actividad del deportista.
Puede incluir:
- Reducción temporal de la carga deportiva.
- Evitar actividades que provoquen dolor.
- Protección o inmovilización en determinados casos.
- Fisioterapia.
- Fortalecimiento progresivo.
- Corrección de factores biomecánicos.
- Retorno gradual al entrenamiento.
Volver demasiado rápido al deporte puede retrasar la recuperación o aumentar el riesgo de que la lesión reaparezca.
En Sports Medicine Lima orientamos el proceso de recuperación para que el deportista pueda volver a entrenar de forma progresiva y con menor riesgo de recaída.